Nairobi, (EFE).- Militares de una poderosa unidad de élite anunciaron este martes que tomaron el poder en Madagascar, un golpe de Estado que tiene lugar en respuesta a la grave crisis de las protestas populares que sacuden al país desde el pasado 25 de septiembre, que secundaron los golpistas el pasado fin de semana.
Los manifestantes, en su mayoría jóvenes de la llamada ‘Generación Z’, reclamaban la dimisión del presidente malgache, Andry Rajoelina, quién este lunes dio a entender que se autoexilió a «un lugar seguro» para proteger su vida.
Un día después fue derrocado por los militares, aunque antes de la asonada Rajoelina emitió un decreto disolviendo la Asamblea Nacional (Cámara Baja del Parlamento), que a su vez consideró inválida esa orden y acabó votando a favor de la destitución del mandatario.
Estas son las claves para entender la crisis política y social en esta nación insular africana del océano Índico, que es uno de los países más pobres del mundo pese a destacar como primer productor mundial de vainilla:
1. El detonante: protestas contra los cortes de luz y agua.











