La advertencia surge en medio de la polémica que afecta al Gobierno de Starmer y el espionaje de China

El servicio británico de inteligencia interior, el legendario MI5, comparte la obsesión de su agencia hermana de inteligencia en el exterior, el MI6, respecto a la constante amenaza de intrusión y espionaje por parte de agentes exteriores a las órdenes de gobiernos de países como Rusia, China o Irán. Su director general, Ken McCallum, ha sorprendido y a...

lertado esta semana a los diputados y lores del Parlamento del Reino Unido, junto a altos funcionarios e instituciones democráticas, con una guía diseñada para detectar posibles espías o supuestos intentos de lograr información de manera subrepticia.

“Cuando Estados extranjeros roban información clave y vital del Reino Unido, o manipulan nuestros procesos democráticos, no solamente están dañando nuestra seguridad a corto plazo. También están erosionando las bases de nuestra soberanía y nuestra habilidad para proteger los intereses de los ciudadanos”, ha dicho McCallum a todos los representantes públicos, a los que ha urgido a estudiar con atención la guía.

En realidad, algunas de las cosas indicadas en el texto son casi del manual del espía, y remiten a las prácticas reflejadas en el mundo que plasmaron en sus libros autores como Graham Greene o John Le Carré. “Resulta complicado distinguir una aproximación bienintencionada de otra realizada en nombre de un Estado con propósitos de espionaje o injerencia”, explica. “Los agentes de inteligencia extranjero suelen operar de incógnito, presentándose como diplomáticos, periodistas, académicos o representantes de algún grupo de presión”, añade.