Ex Pegamoide, ex Parálisis Permanente y mito del punk en España, la cantante se ha jubilado como profesora en el Conservatorio, pero vive una segunda juventud con una retahíla de proyectos musicales

A la sacerdotisa punk de la música española le ha cambiado la vida. En realidad, siempre le está cambiando. Su instinto no le permite asistir al mundo de otro modo. Con una jubilación recién estrenada, tras décadas como profesora de piano en el Conservatorio de San Lorenzo de El Escorial, la que fue parte esencial de los Pegamoides, mitad de Parálisis Permanente, la enigmática alma mater de Seres Vacíos y la artista incombustible renacida en Ana Curra (Madrid, 66 años), acaba de publicar una canción de su próximo disco, con composiciones en las que se encuentra trabajando en este momento. Además, está a punto de publicarse la reedición de su primer trabajo en solitario y también un homenaje a Parálisis Permanente en forma de disco de duetos y colaboraciones, que verá la luz a primeros de año con una presentación en directo.

“Doy gracias todos los días por levantarme, sentir que estoy viva y que tengo ganas”, explica Curra en su casa de Madrid. “No hay cosa que más terror me dé que una depresión, una falta de ilusión o que me falte la chispa de la vida; teniendo eso ya tienes el noventa por ciento de todo. Al final es tener salud y eso es lo importante. Por otro lado, esa urgencia de vivir forma parte de mi carácter”.