El propulsor ameriza en el Golfo de México tras una hora en el espacio y valida varias pruebas técnicas que permiten reutilizar las dos fases de la nave

El undécimo vuelo de prueba de Starship, la gran apuesta de Elon Musk para conquistar el espacio ha cumplido su objetivo. SpaceX ha lanzado un vuelo de prueba de Starship, el cohete más potente jamás construido, para validar algunas tecnologías que permitan en el futuro emplear tecnología reutilizable, lo que reducirá drásticamente los costes del proyecto. Starship ha estado 1.05 minutos en el cielo para completar su misión. “Superamos la prueba de regreso y todos los experimentos que tuvimos... con un impresionante amerizaje”.

Tras una serie de accidentes que pusieron en tela de juicio la capacidad de SpaceX para sacar adelante su gran proyecto espacial, el pasado agosto, en el décimo vuelo cumplió los objetivos de la prueba.

El cohete, de 121 metros, está compuesto por el propulsor Super Heavy y la nave Starship, con los que SpaceX quiere lograr una dinámica eficiente en la que ambas partes se puedan reutilizar en futuras misiones y abaratar costes en sus esfuerzos para regresar a la Luna con astronautas y más adelante llegar a Marte.