La ciudad peruana acoge a cerca de 300 participantes en la gran cita trienal que toma el pulso a un idioma con más de 500 millones de hablantes nativos
A 2.335 metros de altitud, con tres volcanes alrededor y numerosos edificios barrocos en su centro histórico —declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco—, Arequipa, conocida como “la ciudad blanca” —por el color de la piedra de muchos de sus edificios—, es la sede del X Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE). La cita que reúne cada tres años a académicos, escritores, filólogos, filósofos y periodistas (en esta ocasión son más de 270 participantes) se celebra del 14 al 17 de octubre (aunque en los días previos ya hay actividades) en la ciudad natal de Mario Vargas Llosa.
El lema del Congreso comprende tres ejes temáticos: Grandes desafíos de la lengua española: mestizaje e interculturalidad, lenguaje claro y accesible, culturas digitales e inteligencia artificial. La sesión inaugural estará presidida por el rey Felipe VI, aunque tras la destitución de la presidenta del país, Dina Boluarte, el 10 de octubre no se sabe quién le acompañará por parte de las autoridades peruanas. El CILE lo organizan el Instituto Cervantes, la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale), y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú. Estas son algunas claves del gran encuentro en torno al idioma español:







