El hallazgo fortuito de un hombre de 86 años en Valencia revela una historia de soledad extrema. Ningún vecino advirtió su fallecimiento
Antonio Famoso era tan discreto que ningún vecino del valenciano barrio de la Fuensanta, un humilde distrito de casas bajas en el extrarradio de la ciudad que lucha por despojarse del estigma de la marginalidad, echó en falta su ausencia durante 15 años. Cuando el sábado a las 16.17 horas los bomberos se colaron por la ventana de su modesto piso, en la sexta planta de un desgastado edificio de la calle Luis Fenollet, todos se sorprendieron del macabro hallazgo. En uno de los dormitorios de la vivienda, de unos 100 metros,
rel="" title="https://elpais.com/espana/comunidad-valenciana/2025-10-12/encuentran-el-cadaver-de-un-hombre-que-llevaba-muerto-15-anos-en-su-casa-de-valencia.html" data-link-track-dtm="">reposaba el cadáver de Antonio. Estaba vestido, rodeado de palomas muertas, insectos y en medio de una descomunal inmundicia. Un putrefacto bodegón que había permanecido oculto al vecindario 15 años. “El cuerpo, esquelético, se encuentra en avanzada fase de descomposición, momificado”, escribieron los agentes de la Policía Local, según ha podido saber EL PAÍS.







