En el marco de la campaña electoral, el presidente de Argentina presenta una obra sin material original y donde celebra sus ideas ultra y sus presuntos logros

“Hoy paso el tiempo... ¡demoliendo hoteles!”, bramó Javier Milei, agitado y transpirado sobre el escenario, vivado como una estrella de rock por sus fanáticos. La canción de Charly García que el presidente ultra eligió para abrir el recital que lideró el lunes pasado pareció desentonar con el motivo del acto: la presentación de un nuevo libro de su autoría, titulado, sin temor a la grandilocuencia, La construcción del milagro. El caso argentino. Si Milei llegó al poder en 2023 con la promesa de destruir al Estado, hoy, en plena campaña hacia las elecciones de medio término, intenta presentarse como el constructor de una prodigiosa recuperación del país. Pero algo en él aún sugiere que propende a la demolición. La tapa del libro lo muestra, todavía, con la motosierra entre las manos. Y en el capítulo 16, reza: “Retroceder nunca, siempre acelerar y caminando hacia el fuego”.

Los comicios legislativos del 26 de octubre son un desafío crucial para la ultraderecha en Argentina y encuentran a Milei en su peor momento, políticamente debilitado y con su plan económico zozobrando, necesitado de un multimillonario rescate de Estados Unidos. En ese crítico contexto, el presidente argentino relanzó su campaña con un cuestionado show musical en el estadio Movistar Arena de Buenos Aires, antes unos 15.000 espectadores. Fue la presentación de La construcción del milagro (Hojas del Sur, 2025).