Fuentes conocedoras de la situación aseguran que el presidente venezolano, por ahora, no acepta una salida negociada y espera a que el presidente de Estados Unidos desista de sus intenciones de atacar

Cualquier tipo de negociación en este momento en Venezuela empieza y termina en Nicolás Maduro. En nadie más. Los que lo han tratado últimamente al presidente venezolano aseguran que no va a dar un paso al lado y que va a resistir hasta las últimas consecuencias la presión de Estados Unidos. “Ya lo decidió, no se va a ir. Ahora le toca mover ficha a Trump”, señalan fuentes al tanto de la situación.

Maduro y sus principales estrategas políticos y militares observan con mucha preocupación el destacamento de guerra estadounidense fondeado en el Caribe. La Casa Blanca dijo, en un principio, que su misión era atacar a los barcos que transportaran droga hacia su país y así lo han hecho en al menos cuatro ocasiones, con ataques letales que han matado a todos los miembros abordo. Sin embargo, con el paso de las semanas ya ni Trump ni Marco Rubio, el secretario de Estado, ocultan que su deseo es que Maduro, al que consideran un líder ilegítimo, deje el poder y se inicie una transición política en Venezuela.