El conjunto dirigido por Becky Hammon logra su tercer título en cuatro temporadas gracias al impulso de la MVP de la competición, la pívot estadounidense A’ja Wilson

Eran las primeras Finales de la WNBA que se disputaban a siete partidos, pero solo fueron necesarios cuatro. Las Vegas Aces, la nueva dinastía en la cúspide del baloncesto femenino, dominaron sin miramientos a las Phoenix Mercury y cimentaron con una victoria por 86-97 y un 4-0 demoledor en la eliminatoria su estatus legendario dentro de una competición que ha registrado máximos históricos de asistencia y audiencia esta campaña. Desde la llegada de Becky Hammon al banquillo en 2022, la franquicia de Nevada acumula tres campeonatos en cuatro temporadas.

“Las dinastías han puesto los cimientos y mostrado cómo debería ganarse a lo largo de la historia. Estas jugadoras son más grandes, fuertes, rápidas y habilidosas, el nivel al que están es incomparable, es pura evolución natural. Y esa es la señal de cualquier gran liga, que no se mantiene igual”, valoró la entrenadora, exjugadora de la WNBA entre 1999 y 2014 y miembro del Salón de la Fama Naismith por sus contribuciones al baloncesto. La gran locomotora de este éxito encima del parquet, la estadounidense A’ja Wilson, remató la faena este viernes con 31 puntos, nueve rebotes, cuatro asistencias y tres tapones rumbo a su segundo MVP de las Finales.