El murciano de Gresini se convierte en el segundo piloto más joven en ganar una carrera en la categoría reina, mientras el campeón sufre una posible fractura en el hombro derecho
Fermín Aldeguer, con 20 años y 183 días, se convirtió este domingo en el GP de Indonesia en el segundo piloto más joven de la historia en ganar un gran premio en MotoGP. El murciano del equipo Gresini, la gran apuesta de futuro de Ducati, firmó un fin de semana brillante y disputó una carrera de auténtico veterano. Él solo contra el crono y los nervios, para llevarse una contundente victoria en Mandalika y situarse a la estela del récord de precocidad de Marc Márquez (20 años y 63 días). En el podio le acompañaron Pedro Acosta, su rival de toda la vida en las categorías formativas, y Álex Márquez, su compañero de equipo.
Quien se llevó la peor parte en uno de sus circuitos malditos, tras ser embestido por Marco Bezzecchi en la primera vuelta, fue el flamante campeón del mundo. En un accidente duro y aterrador que marcó el devenir de la prueba, el 93 sufrió un fuerte impacto en el hombro de su brazo derecho tan magullado, el mismo que pasó por cuatro operaciones en el último lustro. El piloto de Cervera estuvo casi medio minuto de rodillas en la grava tras el contundente arrastrón, intentó mover la extremidad y terminó saliendo del centro médico con el brazo en cabestrillo.









