Las lectoras y los lectores escriben sobre el equipo Israel Premier-Tech, las secuelas de la dana, el compromiso ciudadano y una pequeña historia cotidiana

La reciente decisión del Giro de Emilia, en Italia, de dejar fuera de la carrera al equipo Israel Premier-Tech demuestra que el argumento empleado por la organización de la Vuelta a España, de que solo la Unión Ciclista Internacional podía expulsarle de la competición, era falso. Lo lógico, como ha sucedido en el Giro de Emilia, es que se pueda excluir a cualquier equipo por “razones de seguridad pública”. Pero la dirección de la Vuelta no solo no fue capaz de evitar la participación del equipo, colaborando así en el lavado de imagen de Israel, sino que su torpeza incluso les llevó a enfrentar a los ciclistas con una gran parte del público que seguía las etapas, al culpar a los espectadores de poner en peligro al pelotón, cuando era responsabilidad de la propia organización la seguridad de los corredores. Quizás porque sí se podía, pero no se quería evitar la presencia del equipo israelí en la Vuelta, Isabel Díaz Ayuso, defensora ferviente del Gobierno de Benjamín Netanyahu, ha premiado a la competición con la medalla de oro de la Comunidad de Madrid.