El avión militar en el que viaja la titular de Defensa sufre interferencias en su GPS desde el enclave ruso de Kaliningrado
La ministra de Defensa de Lituania, Dovilė Šakalienė, ha pedido a su homóloga española, Margarita Robles, que el despliegue de la OTAN en su país, en el que participan ocho cazas y 150 militares españoles, cambie su actual misión de “policía aérea” por otra de “defensa aérea”. Es decir, que los Eurofighters no se limiten a identificar a las aeronaves rusas que amenacen o vulneren el espacio aéreo de las repúblicas bálticas, sino que las neutralicen y, llegado el caso, las derriben. El Parlamento lituano aprobó este martes una reforma urgente encaminada a agilizar el procedimiento para derribar drones después de que un aparato ruso cargado de explosivos sobrevolase la capital, Vilnius, en julio pasado, en una acción aún más grave que las que en las últimas semanas han padecido Polonia, Bulgaria o Estonia.
Tras agradecer el trabajo de los militares españoles —“con ellos nos sentimos más seguros”, ha dicho— la ministra lituana ha advertido de que “solo la fuerza pueda frenar la agresión rusa”. Robles se ha mostrado muy cauta ante la petición de su anfitriona. Aunque ha constatado la preocupación creciente de las autoridades lituanas ante las provocaciones rusas, ha apostado por la disuasión y la diplomacia, ante el riesgo de que un paso en falso pueda desencadenar una escalada con Moscú.








