La justicia respalda la ruptura en el caso de las universidades de Burgos y Málaga, pero no en el de Granada, Valencia y la Complutense. La del País Vasco renuncia a 247 millones

Las acampadas en los campus universitarios españoles llenaron telediarios en la primavera de 2024 y, en paralelo, sus rectorados se comprometieron a romper toda relación académica y científica con aquellas universidades israelíes que no abogasen públicamente por la paz. Más de un año después, y cuando la presión sobre el Gobierno de Benjamín Netanyahu para que frene el genocidio en Gaza es mayor que nunca, la validez de la decisión tomada por al menos cinco universidades de suspender relaciones con campus israelíes se dirime en los juzgados. Un lobby pro gobierno israelí muy beligerante,

de-la-comunidad-judia-espanola.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2025-09-20/la-condena-a-israel-es-marginal-entre-los-altavoces-de-la-comunidad-judia-espanola.html" data-link-track-dtm="">Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM), acudió a los tribunales para impugnar la suspensión de relaciones llevada a cabo por las universidades de Burgos, Málaga, Valencia, Granada y Complutense. Las tres últimas, por el momento, no han salido bien paradas.