La caída a mínimos desde febrero de los pedidos manufactureros y la debilidad de Francia limitan el crecimiento, según el indicador PMI
La actividad privada en la eurozona alcanza en septiembre su mejor registro desde mayo de 2024, según el dato preliminar del PMI compuesto publicado este martes por S&P Global y el Hamburg Commercial Bank (HCOB). El índice se sitúa en 51,2 puntos, dos décimas más que en agosto, y continúa por encima del umbral que separa la contracción (menos de 50 puntos) de la expansión. Los expertos que elaboran el indicador califican el crecimiento como “modesto”, lastrado por la debilidad de Francia —donde la actividad se redujo por decimotercer mes consecutivo— y por la caída de pedidos en la industria manufacturera, que marca mínimos desde febrero en plena guerra comercial con Estados Unidos.
La segunda pata que compone el índice, la actividad del sector servicios, explica gran parte del avance general. En septiembre alcanza su mejor dato de todo el año gracias a que ha aumentado el número de pedidos. Además, Alemania logra el mejor resultado desde mayo de 2023, mientras que el resto de la eurozona muestra un crecimiento “moderado”.
Ante estos datos, el economista jefe del HCOB, Cyrus de la Rubia, ha asegurado que “todavía se está muy lejos de observar un impulso real” de la actividad del sector privado. Además, ha destacado que “las perspectivas para el sector manufacturero se ven un poco nubladas” y ha atribuido parte de la debilidad a la inestabilidad política francesa, que “probablemente afectó los planes de producción de las empresas”.








