Además de invertir en nuevas herramientas, la transformación digital requiere de programas de formación para no quedar incompleta

La digitalización, transformación o aceleración digital son términos que, en mayor o menor medida, se han vuelto habituales en la mayoría de las empresas. Su desarrollo promete aumentar la productividad, modernizar y optimizar los procesos para resultar más ágiles en la toma de decisiones, a la vez que se reducen tiempos y costes. Por ello, según los datos del último Eurostat, las grandes empresas españolas lideran este proceso con un 34% que puede presumir de una buena salud digital, mientras ese porcentaje baja al 26% en el caso de las medianas y al 21% si nos fijamos en pymes y microempresas.

Entre las principales innovaciones resaltan términos como internet de las cosas (IoT), la nube, blockchain, big data, cloud computing y, por supuesto, la inteligencia artificial (IA). Según el informe Indicadores de uso de inteligencia artificial en las empresas españolas, el 11,4% de las compañías de 10 o más empleados utiliza tecnologías de IA, un 1,8% más que el año anterior, aunque aún por debajo de la media europea. Un porcentaje que se eleva a casi la mitad en el caso de las grandes empresas, casi 11 puntos más que hace tres años. Con estos datos, hay margen de mejora teniendo en cuenta que no se cumplen los objetivos al respecto de la estrategia España Digital 2025, esto es, que un 25% de empresas usen inteligencia artificial y big data.