La artista, que se ha llevado dos de los cuatro premios a los que estaba nominada en los recientes premios VMA, a sus 22 años ya se describe como una persona muy trabajadora, ambiciosa y “un poco clarividente”

Cuando la cantante canadiense Tate McRae (Calgary, 22 años) se mira al espejo posiblemente vea reflejada en él a Britney Spears, su principal referente. La canadiense, que también saltó a la fama de niña cuando con 13 años quedó en tercera posición en el programa estadounidense So You Think You Can Dance (Así que crees que sabes bailar, en español), no ha parado de mejorarse a sí misma y de llevar su espectáculo hasta el límite, con el baile por bandera: “Creo que, como bailarina, soy adicta al trabajo por naturaleza, así que el tiempo libre no me sienta muy bien”, explicaba en una entrevista el pasado febrero con Vogue.

El trabajo diario y empezar a tener un nombre en la industria del pop le han llevado a conseguir dos de los cuatro premios a los que estaba nominada en los recientes VMA —los premios de vídeos musicales de la MTV—, celebrados el 7 de septiembre en el UBS Arena de Nueva York. Aquella noche, McRae se alzó con los reconocimientos a mejor edición y canción del verano para Just Keep Watching, un tema de la banda sonora de la película de F1. Tatiana —como le gusta llamarse cuando se “transforma” al subirse a los escenarios—, ya reveló el año pasado su intención de ser una de las artistas en la gala: “Soy una persona muy centrada en mis objetivos. A veces, creo que soy un poco clarividente. ¡Se me da muy bien manifestar! Me encantaría actuar en los VMA. Es algo que he visto hacer a mis ídolos durante muchos años. Por alguna razón, esa actuación en particular es algo que siempre he deseado. Mi actuación ideal es un equilibrio perfecto entre baile, vestuario, canto y arreglos musicales”, vaticinó para PRIDE. Y lo logró: las redes sociales quedaron rendidas ante la actuación que preparó para su gran noche.