El aeropuerto de Hong Kong, uno de los mayores de Asia, cerrará durante un día y medio por los fuertes vientos y lluvias

Miles de personas han sido evacuadas este lunes en Filipinas, mientras el Gobierno ha decretado el cese de la actividad laboral y el cierre de las escuelas ante la llegada del supertifón Ragasa. El presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., ha ordenado a la agencia de respuesta a los desastres que se ponga en alerta máxima, informa Reuters.

Las autoridades han suspendido el trabajo y las clases en toda la zona metropolitana de Manila, la capital, y en gran parte del país, mientras el supertifón Ragasa se desplazaba hacia el norte de Luzón, la mayor isla del país, y amenazaba con vientos destructivos y fuertes lluvias.

Las autoridades meteorológicas estatales emitieron la máxima alerta por tifón en las remotas islas Babuyan, instando a los residentes de las comunidades costeras y de baja altitud a evacuar ante posibles marejadas ciclónicas e inundaciones. Con vientos máximos sostenidos de 205 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 250, se esperaba que Ragasa tocara tierra o rozara las islas Babuyan alrededor del mediodía hora local, antes de cruzar el estrecho de Luzón.