El avance de las llamas en el incendio que asola a los municipios lucenses de Pantón y Sober. EFE/Eliseo Trigo
Pantón (Lugo) (EFE).- Galicia encara con impotencia los incendios forestales que está sufriendo en este mes de septiembre, tras haber pasado por un agosto terrible, al vivir la mayor oleada de fuegos de su historia.
El avance de las llamas en el incendio que este fin de semana asola a los municipios lucenses de Pantón y Sober, originado en el primero de ellos, ha dejado sensaciones de desesperación entre los afectados por una orden de desalojo.
En declaraciones a EFE, Patricia, ante la casa de sus abuelos, ha mostrado su esperanza de que las condiciones meteorológicas, con la previsión de nuevas precipitaciones para el domingo, faciliten la extinción.
Camilo, otro de los residentes en el lugar, ha admitido que lo pasaron «muy mal todos; si marchamos, la mitad del pueblo arde», y ha señalado que el hórreo de su vivienda fue víctima del fuego, además de parte de sus vides, en pleno período de vendimia.






