El actor denuncia en su discurso de aceptación del galardón el “genocidio” cometido por Israel y lee el nombre de cinco niños asesinados en Gaza menores de dos años
“Aunque cuesta encontrar palabras, lo que ocurre en Gaza es una salvajada. Lo que ocurre allí, como dijo el poeta, son gritos en el cielo y actos en la tierra”. Con una kufiya, el pañuelo palestino, sobre los hombros, Eduard Fernández (Barcelona, 61 años), incidió en “la barbaridad” que está sufriendo el pueblo palestino en su discurso de aceptación del Premio Nacional de Cinematografía 2025, que ha recibido este mediodía dentro de los actos del festival de cine de San Sebastián. “Quien no se conmocione con el genocidio en Gaza tiene un problema de falta de humanidad”.
El actor confesó su “gran emoción”. Cuando le llamaron para anunciarle el premio, se recordó a sí mismo a los 17 años maquillado de blanco haciendo de actor del teatro japonés Noh. “Yo actúo, porque no me encontraba en la vida, había algo que estaba mal, porque el escenario se convirtió en mi lugar seguro, porque sabes que ahí te van a dar la réplica”, comenzó. Agradeció a cada personaje porque le han completado. Y recordó la frase que Shakespeare escribió para Hamlet: “El propósito de la actuación siempre ha sido, es y será servir de espejo a la naturaleza, mostrar la virtud en su forma propia y a cada edad y época su propia efigie”.







