El presidente de Estados Unidos ordenó que se desmontara la acampada, que ha sobrevivido a siete Administraciones, por motivos de “seguridad pública”

La vigilia de la Casa Blanca, ese mini campamento de protesta política levantado frente a cara norte la Casa Blanca que formaba parte de la vida de Washington y de los recuerdos que los turistas que vistan la capital se llevaban a sus casas, ha sobrevivido a siete presidentes, varias guerras, a la caída del Muro de Berlín y al 11-S, a las históricas nevadas de 1983 y 2003, al asalto al Capitolio y a los pegajosos veranos de la ciudad, pero no al comentario de un reportero Real America’s Voice,

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ps://elpais.com/internacional/2025-09-19/trump-emplea-el-asesinato-de-charlie-kirk-para-intensificar-sus-ataques-a-la-prensa-y-a-libertad-de-expresion.html" data-link-track-dtm="">uno de esos medios surgidos en los últimos tiempos más a la derecha de Fox News. Este señaló a Donald Trump el pasado 5 de septiembre en uno de los frecuentes encuentros del presidente estadounidense con la prensa de la existencia de una “tienda de campaña azul” que es una “monstruosidad” frente a la residencia presidencial.

Trump tomó nota y ordenó que se desmantelara el campamento, que está considerado como la expresión de protesta política pacífica más longeva de la historia del país. Las operaciones de limpieza, que empezaron pocos días después, culminaron este jueves por la noche tras tres operaciones policiales.