Londres (EFE).- Marcus Rashford, pitado durante todo el partido por la afición del Newcastle y necesitado durante años de una actuación así, estrenó su cuenta goleadora como jugador del Barcelona con un sublime cabezazo y un misil a la escuadra para empezar esta Champions League con victoria frente al Newcastle United (1-2).
El delantero inglés, que sabe que tiene cuentas pendientes con Inglaterra después de marcharse por la puerta de atrás del Manchester United, impresionó al seleccionador inglés, Thomas Tuchel, presente en la grada, con uno de sus mejores partidos en mucho tiempo.
Sus dos golazos, en registros bien distintos, descarrilaron a un Newcastle que a los puntos fue mejor que los azulgranas durante buena parte del encuentro, pero al que el colmillo ofensivo y la definición no le vino a ver hasta el minuto 91 cuando ya iban 0-2 abajo. Ellos dominaron, ellos tuvieron las ocasiones, pero fue Rashford el que, vestido de futbolista grande, de los que aparecen con dos o tres pinceladas, el que decidió que los tres puntos se marcharan a la Ciudad Condal.
Eddie Howe se frotaba los ojos porque su equipo había maniatado al Barcelona durante más de 50 minutos, pero su única recompensa era un triste 0-0, principalmente porque Joan García marca las diferencias bajo palos.











