La última memoria anual de actividades de la Fiscalía de Madrid, publicada este miércoles, contiene como de costumbre infinidad de datos sobre la persecución del delito y otros aspectos técnicos, pero esta edición también esconde una pequeña dosis de drama interno. Se trata de un párrafo insólito que revela que una de las integrantes de la cúpula, la fiscal jefa provincial, Pilar Rodríguez, no le dirige la palabra al periodista responsable del gabinete de comunicación de la propia Fiscalía madrileña, Íñigo Corral, a raíz de la causa judicial contra el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.

La alusión a esta rencilla en la Memoria de 2025 (sobre el ejercicio 2024) da una idea del conflicto que ha supuesto para el ministerio público la investigación a García Ortiz, quien espera fecha para sentarse en el banquillo del Tribunal Supremo por la supuesta revelación de un secreto del empresario Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. La fiscal Rodríguez fue también investigada judicialmente por participar en ese supuesto delito ―la filtración a la prensa de un correo electrónico entre el abogado de Amador y el fiscal que lo investigaba por defraudar a Hacienda― pero en julio el Supremo archivó la causa contra ella.