La corte ha declinado considerar la apelación de la funcionaria, apartada del caso por contratar a su pareja en el equipo que investigó las maniobras del republicano para revertir su derrota electoral de 2020

El Tribunal Supremo de Georgia ha rechazado considerar la apelación de Fani Willis, la fiscal de Georgia que fue apartada de un caso que investiga la supuesta interferencia del presidente Donald Trump en las elecciones en ese Estado en 2020. Citando una “apariencia de impropiedad” creada por una relación romántica que Willis tuvo con el fiscal especial Nathan Wade, a quien había contratado para dirigir el caso, el Tribunal de Apelaciones de Georgia falló en diciembre pasado que Willis y su oficina no podían continuar procesando el caso contra el ahora mandatario. Trump celebró este martes la decisión del máximo tribunal del Estado y dijo que la acusación en su contra había sido “un caso amañado desde el principio” y que a Willis “deberían meterla en la cárcel”.

En 2023, la oficina de Willis, en el condado de Fulton, acusó a Trump y a más de una docena de aliados de tratar de anular el resultado de las elecciones presidenciales en Georgia a través de extorsión y otras actividades como parte de una “organización criminal”. Trump rechazó las acusaciones y dijo que se sustentaban en motivos políticos. El año siguiente, la defensa alegó que Willis tenía una relación romántica con un fiscal especial que ella había contratado para dirigir el caso, y pidió desestimar la acusación y separar a ambos del proceso.