Un runrun ha recorrido las presentaciones de Mapfre en los últimos años: las cuentas mejoraban, las ratios de solvencia eran sólidas, la aseguradora ganaba cada vez más... pero la cotización bursátil se había estancado. “¿Qué pasa con las acciones?“, se preguntaban los analistas. Esta dinámica ha cambiado. En un año, Mapfre se ha disparado un 70% en Bolsa y está en su máximo histórico. La compañía ha soltado amarras y vuela alto....
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El presidente del grupo, Antonio Huertas, reconocía en febrero de 2024 su frustración. “El mercado es soberano pero pensamos que los inversores y analistas, cuando analicen en profundidad nuestra cuenta de resultados, se darán cuenta de la mejoría que estamos teniendo en casi todos los negocios y países”. Esas palabras parecen haber obrado el milagro y, desde que las pronunció, las acciones han duplicado su valor, convirtiéndose en uno de los mejores títulos del Ibex 35.
Los mimbres estaban ahí, pero pocos sabían verlos. Todo el sector asegurador venía de atravesar importantes dificultades en 2022, cuando se disparó la inflación. Las subidas generalizadas de precios deterioraron las cuentas y llevaron a pérdidas a varias partes del negocio, algunas tan importantes como los seguros para coches. A Mapfre, y al resto de la industria, no le quedó otra solución que subir las primas a los clientes.






