El Ministerio de Transportes se dispone a analizar de la mano del gigante de la consultoría KPMG a una de las empresas públicas relacionadas con el caso Koldo-Cerdán-Ábalos (operación Delorme). La compañía bajo la lupa del departamento que hoy encabeza Óscar Puente es Logirail, la sociedad mercantil estatal filial de Renfe en la que presuntamente, siguiendo órdenes de José Luis Ábalos,
te-que-le-pidio-ayuda-para-encontrar-trabajo.html" data-link-track-dtm="">se enchufó a Claudia M., que tenía relación con el exministro.
Tal y como recoge la página web oficial de contratación del Estado, la dirección general de Logirail ha requerido a KPMG sus “servicios de consultoría para el análisis de la adecuación a condiciones de mercado, eficiencia en costes y generación de valor de los servicios profesionales” que presta", después de que la consultora fuera la única firma licitadora en presentarse al concurso del contrato.
Logirail pagará 26.768,53 euros con impuestos a cambio de las prestaciones de KPMG, una cifra inferior a los 35.691,37 euros que como máximo esperaba gastar la empresa como presupuesto base de licitación sin impuestos. Teniendo en cuenta las dos posibles prórrogas de doce meses que contempla el pliego de adjudicación, el valor estimado del contrato alcanza hasta 88.491 euros.






