Este verano EL PAÍS ha estrenado una nueva manera de leer el periódico de papel en el móvil. Desde principios de julio se puede consultar en la aplicación la versión impresa de las siete ediciones del periódico, el diario económico Cinco Días, más los suplementos que se venden en el quiosco. El nuevo sistema permite guardar cada día el número para leerlo sin conexión, navegar por sus páginas para adelantar la lectura, imprimirlas o escuchar en audio cada artículo, entre otras funciones. Sin embargo, esta opción solo la tienen los suscriptores premium y algunos lectores han escrito para protestar.
“Me han cancelado la lectura del periódico en formato PDF para que pase de la suscripción básica a la premium”, escribe María del Carmen García. “Me siento defraudada porque cambien las reglas del juego”. También se queja Jesús Ángel González: “Ahora si quiero la edición impresa tengo que pagar más. Se llama reduflación”. No todo son críticas, también han llegado felicitaciones por el cambio, como la de Ignasi Camí: “Fantástica, fácil, clara, rápida. Supera con creces todas las expectativas. Muchísimas gracias por los cambios y, sobre todo, por haber atendido nuestras sugerencias”.
Para aclarar lo ocurrido es preciso remontarse a 2020, el fatídico año de la pandemia de covid. Tras la declaración del estado de alarma, y ante la imposibilidad de que los lectores fueran a los quioscos, la entonces directora Soledad Gallego-Díaz tomó la decisión de ofrecer gratis la versión en PDF “de forma excepcional”. De esta manera se empezó a publicar en la app un documento en formato PDF, similar al que se envía cada noche a las rotativas para imprimir el periódico.






