En el exterior del Tribunal Superior de Justicia de Reino Unido solo queda una sombra. El mural de Banksy ha sido borrado este miércoles. Este miércoles, varios trabajadores han limpiado el grafiti, protegidos detrás de una valla de protección de las miradas de los peatones, mientras algunos transeúntes curiosos tomaban fotografías de la escena. La obra del artista callejero —que apareció el lunes— mostraba a un juez golpeando a un manifestante tirado en el suelo, en plena polémica por la escalada de detenciones vinculadas al grupo Acción Palestina, ilegalizado por el Gobierno. Ayer, fuentes de la principal sede judicial británica indicaron que el mural debía eliminarse porque el edificio está protegido por su importancia histórica.
En la pintura el juez, ataviado con toga y peluca, azotaba a un manifestante que portaba una pancarta aparentemente manchada de sangre. Banksy reivindicó en su cuenta de Instagram la autoría de la imagen que no tardó en hacerse viral en redes sociales. Ni el mural ni la publicación aludían a una situación concreta. Pero coincidieron con la polémica abierta en Reino Unido por la represión de las protestas en apoyo de Acción Palestina, apenas unos días después de que unas 900 personas fueran detenidas en una de estas concentraciones.











