El 18 de agosto comenzó el Mundial de Desayunos, una competición organizada por el streamer español Ibai Llanos en la que se enfrentan recetas típicas de los siguientes 16 países: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, Guatemala, Japón, México, Perú, Reino Unido, República Dominicana y Venezuela.
Con un total de 28 millones de votos, el domingo, Llanos anunció los nombres de los dos grandes finalistas de esta particular competición: Perú y Venezuela. Perú obtuvo 9.837.000 votos y superó a Chile, protagonizando la semifinal que más interacciones recibió en TikTok, Instagram y YouTube por parte de los usuarios. Por otro lado, Venezuela, con 5.531.000 votos, venció una igualada batalla frente a Bolivia. Esta revolución gastronómica también ha saltado a la política y ha movilizado incluso al presidente de Ecuador o al alcalde de Lima, que pidieron votos para sus respectivos países. “Esta locura ha llegado a otro nivel”, explicaba Llanos.
Perú ha llegado a la final con su típico pan con chicharrón, acompañado de tamal y café pasado, un método clásico de preparación con un sistema de filtrado en el que el agua cae sobre el café molido. Mientras que Venezuela lo ha hecho con sus famosas arepas reina pepiada, acompañadas de huevo, plátano frito, frijoles negros, queso rallado, carne mechada y maltín, una bebida venezolana. En un artículo publicado por El Comidista, se calificaba a este plato como una “institución venezolana”. En este caso, este pan redondo, el más popular del país, está relleno de pollo, aguacate y mayonesa.






