Bielorrusia, el principal aliado de Rusia en la región, ha ofrecido las primeras explicaciones de lo ocurrido en la madrugada de este miércoles con la entrada de drones rusos en el espacio aéreo de Polonia. Los canales de comunicación que aún siguen abiertos entre la OTAN y Bielorrusia han evitado, según esa versión, una crisis mayor tras el derribo de los drones rusos por parte de las fuerzas militares polacas en el marco de la invasión rusa de Ucrania. Moscú, mientras, elude comentar este grave incidente.

El portavoz de Putin, Dmitri Peskov, ha rechazado dar explicaciones. “No queremos hacer comentarios al respecto. No es competencia nuestra, es prerrogativa del Ministerio de Defensa de Rusia”, ha manifestado el alto cargo. Sus Fuerzas Armadas, sin embargo, guardan silencio.

Peskov se ha mostrado a la defensiva en el primer comentario que han hecho las autoridades rusas sobre este grave incidente. El portavoz del Kremlin ha negado que Varsovia haya contactado con Moscú y se ha limitado a lanzar reproches a Europa para eludir su responsabilidad. “Los líderes de la Unión Europea y la OTAN acusan a Rusia de provocaciones a diario. La mayoría de las veces, sin ni siquiera intentar presentar argumentos”, ha añadido.