NBA 2K26 da un paso adelante y pule al máximo sus gráficos, jugabilidad y modos de juego. EFE/Javier Picazo
Javier Picazo Feliú |
Madrid (EFE).- Desde que en 1999 saliera el primer videojuego de baloncesto de 2K, la saga ha ido avanzando paso a paso hasta convertirse en el simulador por excelencia. Este año NBA 2K26 da un paso adelante y pule al máximo sus gráficos, jugabilidad y modos de juego para lograr, sin sorprender, un título que es puro espectáculo.
Cambiar de forma radical algo que ya funciona no parece una gran idea, y bajo esta premisa este nuevo NBA 2K26 no pretende modificar su estructura sino mejorar cientos de detalles y modos de juego que lo convierten en un título mejor, más rápido, fluido y divertido.
Por ello encontramos mejoras que lograr arreglar algunos movimientos de los jugadores durante el juego, las mecánicas de defensa, la interacción y choques de los jugadores en la cancha, afinar la barra de tiro para que ahora sea más precisa o introducir mejores animaciones y gráficos que calcan los movimientos de las estrellas de la NBA.






