Benjamin Netanyahu en una sesión del Parlamento israelí, en una imagen de archivo. EFE/Abir Sultan
Redacción Internacional, (EFE).- «Peligroso y criminal», «cobarde agresión» o «realmente grave» son algunos de los calificativos que países y dirigentes árabes han usado para referirse al ataque israelí de este martes contra los líderes de Hamás en Catar, una condena a la que se sumaron figuras como el papa León XIV o el secretario general de la ONU.
El Ejército de Israel atacó unos edificios residenciales que albergaban a varios miembros del buró político de Hamás en Doha, la capital catarí, el mismo día en el que el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, afirmó que Israel ha aceptado la última propuesta del presidente estadounidense, Donald Trump, para un alto el fuego en Gaza.
El portavoz del Ministerio de Exteriores catarí, Majed al Ansari, confirmó el «criminal ataque» que calificó de «flagrante violación de todas las leyes y normas internacionales» y «grave amenaza para la seguridad de los cataríes y sus residentes».
El secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abulgueit, condenó el ataque israelí contra Doha y lo denunció como «una violación flagrante y completamente inaceptable» de la soberanía del país, mientras que el portavoz oficial del secretario, Yamal Rushdi, indicó que la organización se solidariza con Catar y con «cualquier medida» que el país adopte para proteger «su soberanía y salvaguardar su seguridad».














