El presidente de Estados Unidos envió en 2003 una felicitación por su 50 cumpleaños al millonario pederasta Jeffrey Epstein a petición de la conseguidora de la red sexual de Epstein, Ghislaine Maxwell. Esta pensó que era un buen detalle armar un libro con las aportaciones de sus mejores amigos para celebrar la llegada de edad tan redonda. En julio pasado, el diario conservador The Wall Street Journal informó de la existencia del documento: un texto subido de tono, lleno de complicidad y dobles sentidos, acompañado del dibujo de una mujer desnuda cuyo vello púbico era, en un guiño aparentemente erótico, la firma del presidente de Estados Unidos, entonces un magnate inmobiliario de Nueva York.
Con la publicación del Journal, que no difundió el dibujo y solo lo describió, Trump entró en cólera. No solo: demandó por valor de 20.000 millones de dólares al periódico, propiedad de otro amigo, el magnate australiano de los medios Rupert Murdoch, por libelo y calumnia. Trump dijo que él nunca había enviado esa carta ni participado en la celebración del medio siglo del que entonces era su amigo, antes de que ambos rompieran relaciones. También afirmo que él no tiene la costumbre de dibujar, pese a que varias subastas de sus dibujos con fines benéficos lo contradicen. Pues bien: este lunes la felicitación vio finalmente la luz.













