Hace 10 años, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y el entonces heredero de la corona británica, el actual rey Carlos III, conmemoraron juntos en el estrecho de los Dardanelos el centenario de la operación anfibia de Galípoli, la batalla que estuvo a punto de cambiar el curso de la I Guerra Mundial en la pugna por la ruta de acceso a Estambul, luego convertida en un mito por la literatura y el cine. Este lunes se cumplen también 100 años del inicio del desembarco de Alhucemas, el mayor despliegue aeronaval español en tiempo de guerra, que puso fin a la efímera República del Rif, fundada en 1921 por el líder nacionalista bereber Mohamed Abdelkrim el Jatabi. Marruecos y España lo han enterrado en el olvido.

La República del Rif, que proclamó la independencia de ese territorio del protectorado español, se había declarado tras el desastre de Annual, que causó en ese año 1921 más de 10.000 muertos y supuso la mayor derrota sufrida por el ejército colonial español en el norte de África. “El desembarco de Alhucemas fue nuestro desastre y Annual, nuestra batalla de liberación”, dice, junto a una de las playas del desembarco, Omar Lemallam, responsable de La Memoria del Rif, asociación que desde hace dos décadas busca recuperar la historia y la identidad cultural de la que fue región central del Protectorado español en el norte de Marruecos (1912-1956). “En las escuelas marroquíes no se enseña nuestro pasado”, afirma este maestro jubilado a los 60 años y activista de los derechos humanos. “Abdelkrim conocía bien a los españoles. Fue traductor oficial, caid [juez] para la población local y periodista de El Telegrama del Rif de Melilla”, aclara, “pero su principal mérito fue unir a todas las tribus contra la ocupación española para crear el sueño de un Gran Rif independiente, desde el Atlántico hasta Argelia”.