Por cuarto mes consecutivo, Vox continúa al alza. Desde mayo ha sumado cuatro puntos porcentuales, más de la mitad en el último mes, según el Barómetro de 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER. Con un 17,4% del voto, el partido se sitúa a más de 10 puntos de Sumar (con quien empató en las elecciones generales de 2023). Si la tendencia no se detiene, podría desencadenar una nueva y profunda sacudida en la política española, que desde el hundimiento del bipartidismo hace más de una década no ha vuelto a encontrar estabilidad.

¿Cómo es el votante de Vox? ¿Dónde está creciendo? ¿Por qué lo hace? Su perfil más característico es el de un hombre joven, perteneciente a la Generación Z o Millennial ―entre los cuales Vox es el partido más votado, muy por delante del segundo—. Suele residir en ciudades medianas de entre 20.000 y 100.000 habitantes, de clase media, que trabaja, pero a menudo no llega a fin de mes y recurre a ahorros o deudas, quedando al margen del crecimiento económico. Su orientación es de derechas, aunque no necesariamente de extrema derecha.

Ese retrato, sin embargo, no agota la realidad. La expansión de Vox se construye sobre bases diversas: crece entre varones de todas las edades, en pueblos, ciudades y grandes urbes, entre la clase media y la media-alta y alta, y tanto en hogares con dificultades económicas como en los que ahorran. Por el contrario, las mujeres —especialmente las más jóvenes y mayores—, las clases bajas y la población inactiva (parados, jubilados o personas con trabajos no remunerados) muestran mayor resistencia a apoyar al partido.