La parábola del puercoespín, del filósofo Arthur Schopenhauer, es una metáfora que, a modo de fábula, describe de forma muy visual a través de una comunidad de puercoespines la complejidad de las relaciones humanas, que muchas veces requieren de un delicado equilibrio entre distancia y cercanía para funcionar mejor. Cuando escuchó esta parábola, la escritora y profesora francesa Alice Brière-Haquet lo vio claro. “¡Pero si esto es literatura infantil! Los personajes, el tema, las imágenes… ¡Todo estaba ahí!”, afirma que pensó. Este descubrimiento le llevó a buscar si había otras historias de este tipo en la filosofía y, para su sorpresa, encontró muchas.
Así nació Filonimal, una colección de pequeños libros, preciosista en su concepción y diseño, rítmica y musical en su escritura, que de manera casi minimalista recoge a modo de fábulas algunas de las ideas de los grandes maestros de la historia de la Filosofía. La colección cuenta ya en Francia con 11 volúmenes por los que transitan Hobbes, Kant, Diógenes o Heidegger, cuyas teorías se acercan a niños y niñas demostrando que aquello de que la Filosofía es compleja e inaccesible es un mito.
“En realidad, lo que es complejo es el mundo, no la filosofía; y también todos los comentarios y teorías que han ido surgiendo alrededor de la filosofía. Las grandes preguntas filosóficas nos conciernen a todos y son poderosas precisamente por su simplicidad, porque esas preguntas no esperan respuestas. Son inagotables. Puede parecer un poco inútil, pero, en realidad, los razonamientos nos permiten comprendernos mejor a nosotros mismos y entender mejor lo que nos rodea, incluso en nuestras contradicciones”, reflexiona Brière-Haquet en declaraciones a EL PAÍS.






