Con una reputación casi milagrosa, el aceite de romero se ha convertido en uno de los remedios naturales más populares por su versatilidad, desde aliviar dolores y reducir el estrés hasta mejorar la concentración.
Hoy, en EL PAÍS Escaparate, nos centramos en uno de sus usos más buscados: su impacto en la cosmética y el cuidado capilar.
Aunque es conocido principalmente como “crecepelo”, sus beneficios van mucho más allá. Aquí te los contamos:
Su propiedad más reconocida. Gracias a su fórmula con 10 aceites esenciales orgánicos, este aceite capilar cuenta con efectos revitalizantes y antisépticos que activan la circulación, estimulan las raíces y favorecen el crecimiento del cabello. También es muy valorado por los hombres, ya que ayuda a conseguir una barba más poblada.
Ideal como tratamiento anticaída del cabello. Combinado con los beneficios del aceite de ricino, revitaliza el cuero cabelludo, fortalece los folículos y ayuda a prevenir la pérdida capilar.






