Uno de los accesorios imprescindibles para las personas que tienen gato es el transportín para garantizar el bienestar y la seguridad del animal en los desplazamientos, ya sea en un viaje o en la visita al veterinario. Ante la gran diversidad de modelos que existen en cuanto a tamaños, materiales y estilos, no siempre es fácil elegir el mejor para nuestro felino: en esta comparativa enfrentamos cuatro modelos de diferentes características. Bella, mi gata, se ha convertido en mi compañera de pruebas.

Al igual que en este otro artículo de juguetes para gatos, ha sido una comparativa completamente distinta a las que suelo hacer. Para probar cada uno de los transportines seleccionados he contado con la ‘colaboración’ de Bella, mi gata de raza europea atigrada de tres años que en estos momentos pesa cerca de 4,5 kg.

Al analizarlos, estos son los aspectos que he tenido en cuenta:

• Diseño: desde el punto de vista de la calidad de fabricación del modelo (materiales y acabados), pero también del espacio interior disponible para que la mascota se sienta a gusto.

• Ergonomía: si el transportín es cómodo de llevar en los desplazamientos.