La histórica sicav Torrenova de Inversiones, de la saga de banqueros de la familia March, está de capa caída. Su rendimiento medio anual en la última década ha sido del 1,47%, un nivel insuficiente para cumplir con su mandato: la preservación del capital. El aumento del coste de la vida en este periodo ha sido en España del 2,4%, de media anual, según el INE. Quien invirtiera en 2015 un dinero a través de Torrenova tendría hoy menor poder adquisitivo con ese capital del que tenía al principio.
La sociedad de inversión de capital variable (sicav) fue creada hace 25 años. Inicialmente se concibió para gestionar una parte del patrimonio familiar pero acabó abriéndose a todos los inversores. Cualquiera puede comprar una participación de la Torrenova Sicav por solo 10 euros. Para comercializarla se usaba el reclamo de “invertir con los March”.
La seña de identidad era la capacidad de sus gestores para generar rentabilidad asumiendo un nivel de riesgos muy controlado. Una sicav patrimonialista y centrada en la preservación del capital. ¿La forma de lograrlo? Invertir en una amplia variedad de activos con máxima flexibilidad. De hecho, en el periodo 2003-2013 —cuando se vivió la gran crisis financiera global y España tuvo que recibir ayuda para rescatar su sistema financiero—, Torrenova Sicav logró un retorno medio anual de más del 4%, batiendo, entonces sí, a la inflación.






