En otros casos, quizás, las señales pueden no ser tan claras, admite Friederike Otto, climatóloga alemana del Imperial College de Londres. Pero en la oleada de incendios de este agosto en el noroeste de la Península, que ha batido récords, esta investigadora está “realmente segura” de la vinculación del “cambio climático” causado por el ser humano con esta tragedia. Esto se debe, entre otras razones, a que la región mediterránea es un “punto caliente” de esta crisis con un “aumento muy fuerte de las temperaturas”.

Otto es una reconocida climatóloga que desde hace años lidera al grupo de científicos World Weather Attribution (WWA), centrado en realizar estudios rápidos para determinar en qué grado el cambio climático, desencadenado principalmente por la quema de los combustibles fósiles, influye en fenómenos catastróficos como las olas de calor, las inundaciones y los episodios de grandes incendios. “Debido a que continuamos quemando combustibles fósiles, y las emisiones siguen aumentando, tenemos una mayor tasa de calentamiento global, y lo vemos en eventos climáticos extremos”, explica Otto. “Los fenómenos meteorológicos extremos son realmente el final del cambio climático, donde golpea a la sociedad con mucha fuerza”, añadía este miércoles la investigadora en la presentación, por videoconferencia, del estudio que ha realizado su grupo sobre los incendios de agosto en el noroeste de la península Ibérica.