La Corte de Apelaciones del Quinto Circuito en Nueva Orleans ha rechazado tarde en la noche del martes la controvertida decisión del presidente Donald Trump de invocar la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 en marzo para acelerar la deportación de migrantes venezolanos acusados de pertenecer a la pandilla venezolana el Tren de Aragua. El núcleo del argumento de la Administración para activar la ley —que solo ha sido usada en tiempos de guerra— es que las actividades criminales de la organización criminal, a la que le asignan vínculos con el régimen de Nicolás Maduro, equivalen a una invasión de un país extranjero. La demanda que ha llevado el caso a este tribunal pone en duda la acción del Gobierno de Trump en virtud de que no hay una guerra declarada, como ha sido el caso cuando la ley ha sido usada en el pasado, además de argumentar que vulnera el debido proceso al que tienen derecho los deportados. Es probable que esta decisión sea apelada y el caso termine en el Tribunal Supremo.

Leslie Southwick, una de las juezas del tribunal, argumentó en contra de la afirmación del Gobierno de Trump de que la banda venezolana Tren de Aragua había llevado a cabo una “incursión depredadora” en suelo estadounidense. La ley otorga al Ejecutivo amplios poderes para detener y deportar ciudadanos de naciones extranjeras hostiles, pero solo en tiempos de guerra o durante una “invasión o incursión depredadora”.