Un total de 228 personas han perdido la vida y otras 949 han resultado heridas graves en los accidentes de tráfico mortales registrados durante la Operación Verano, que se ha desarrollado del 1 de julio al 31 de agosto, según ha informado esta mañana el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Esta cifra supone una reducción de 15 víctimas mortales respecto al verano del año pasado y una rebaja del 6%, pese a que han aumentado los desplazamientos un 2,77% y se han superado los 100 millones en los dos meses estivales. El titular de Interior ha tildado de “inexplicable” que no se haya aprobado todavía en el Congreso de los Diputados la ley que reducirá la tasa de alcoholemia hasta los 0,2 gramos por litro de sangre.

Los datos del balance provisional de verano muestran las personas fallecidas en el momento del accidente o 24 horas después. La media arroja que cada día de verano fallecieron en las carreteras tres personas. Hubo tres días en julio (lunes 14, miércoles 16 y lunes 28) y uno en agosto (lunes 25) en los que no se produjeron víctimas mortales, según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). El día con mayor número de fallecidos fue el 6 de julio, con 11 víctimas mortales. Uno de los siniestros más graves del verano se produjo en Sisante (Cuenca) donde fallecieron cinco personas, un hecho que no ocurría desde el verano de 2014.