El reglamento que los periodistas deberán cumplir para ejercer su labor en el Congreso de los Diputados prohibirá “cualquier tipo de captación de imagen y/o sonido en el recinto parlamentario que vulnere la intimidad personal o el secreto de las comunicaciones” y especifica que no se podrá grabar en “todas las cafeterías y restaurantes” así como en las zonas y despachos reservados a los servicios parlamentarios, “incluidos aparcamientos, sótanos, dependencias y espacios administrativos”. Lo mismo sucederá con las zonas donde haya instalados equipos de seguridad, “en particular en las entradas de los edificios parlamentarios”, y todas las zonas con acceso restringido sin autorización expresa, según la norma que ha aprobado este martes la Mesa del Parlamento, con el voto a favor de PSOE y Sumar y el rechazo del PP, con lo que se pretende terminar con determinados comportamientos de agitadores ultra que interrumpen en las ruedas de prensa, acosan a diputados y señalan a periodistas. En el último pleno de julio, el Congreso dio luz verde a la reforma de su reglamento para sancionar determinados comportamientos. Este texto supone el desarrollo completo de esa normativa.

Las entrevistas o peticiones de declaraciones “solo se producirán con el permiso de la persona entrevistada” y los representantes de los medios de comunicación deberán respetar dicha decisión “sin que puedan producirse seguimientos”, se establece dentro de los criterios que se deberán respetar. De igual modo, se prohíbe la grabación o toma de imágenes con dispositivos móviles, así como con cámaras o material de grabación “de manera engañosa” y no se permitirá “dirigirse a cualquier persona con un equipo de grabación en funcionamiento sin haber solicitado previamente su permiso”. La excepción serán las grabaciones de las declaraciones habituales que se realizan en las zonas de uso común del Congreso.