Pablo García es @pablogarna en Instagram. Para quienes no le conozcan, es decir, para los que no sean uno de sus 650.000 seguidores de su perfil, este modelo e influencer de Estilo de vida está desde hace años presente en el mundo de las redes sociales. Solo un click en los enlaces que él mismo destaca en su biografía es suficiente para hacerse una idea de la repercusión mediática de este joven, que vive a caballo entre Madrid y Granada y es, entre otras cosas, un amante de las motos. Ahora, inesperadamente, en lo más alto de su actividad profesional, García acaba de despedirse de sus seguidores. Lo ha hecho con un emotivo vídeo publicado ayer domingo 31 de agosto en el que explica sus razones para decir adiós: va a ser sacerdote, “en unas semanas voy a entrar al seminario”, asegura.

En este vídeo de despedida, en el que aparece sentado en una sencilla silla, vestido con colores claros, con lo que se intuye cono una tranquila cala o lago de fondo, y que ya acumula casi 77.000 likes (me gusta) en Instagram, García explica que empieza “un capítulo muy ilusionante” de su vida en el que estará “fuera del foco”, en el que habrá silencio, oración, rutina.

En definitiva, “una vida radicalmente distinta”, explica. Su grabación, además, va acompañada del siguiente texto: