En la Liga F, a pesar de que empieza una nueva temporada con patrocinador principal y el VAR low cost, hay cosas que nunca cambian. Entre ellas, el dominio del Barcelona, sin importar que seis jugadoras se hayan marchado este verano y tan solo haya llegado una. Ante el Alhama, un recién ascendido, el Barça goleó sin oposición desde el primer minuto, y hasta cinco futbolistas pudieron estrenarse de cara a portería (8-0). Las azulgranas dejaron buenas sensaciones, se mostraron más reconocibles que en algunos momentos de la temporada pasada y se evidenciaron intratables en casa, un Estadi Johan Cruyff con poco ambiente. Y aunque el humilde rival no era una prueba realista, sí que hubo una conclusión clara: las jugadoras han llegado mejor físicamente a su debut esta temporada que la pasada, y las rotaciones llegaron más pronto. Y sobre el césped se notó.

A pesar del nivel más bajo del rival, Pere Romeu no quiso tropezar en el estreno de su equipo, y optó por un once de gala, aunque con Salma Paralluelo en lugar de Claudia Pina y con una apuesta valiente en el centro del campo: en vez de Patri Guijarro acompañando a Alexia Putellas y Aitana Bonmatí, apostó por la joven de 17 años Clara Serrajordi, una perla de La Masia que se estrenó como titular y que disputó todo el encuentro. La centrocampista completó un gran debut como pivote, e incluso se llevó aplausos del Johan en algunas de sus acciones, tanto ofensivas, como defensivas. Precisamente, uno de los problemas del Barcelona del año pasado fue una unidad B inconsistente y con pocos minutos. Este año el equipo necesita tirar de cantera después de que solo haya llegado Laia Aleixandri, que debutó en la segunda parte.