Ante la clara falta de voluntad de Rusia de avanzar hacia la paz, demostrada si hacía falta con la última oleada de ataques en Kiev, Bruselas no quiere perder ni un minuto más. La alta representante para Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, le ha pedido a los Veintisiete que le envíen sus propuestas para imponer nuevas sanciones a Moscú “la semana que viene”. El objetivo de Bruselas es tener listo el decimonoveno paquete, que podría incluir inéditas sanciones secundarias, antes de que acabe septiembre.

Kallas ha animado al mismo tiempo a otros aliados, especialmente al “socio transatlántico” estadounidense, a acelerar también sus sanciones, ya que pese a las reiteradas advertencias del presidente Donald Trump a su homólogo Vladímir Putin, todavía no se han activado las medidas más drásticas que pondrían más aún en aprietos a la economía rusa.

“Las sanciones han privado a Rusia de miles de millones de euros. Las sanciones funcionan y le he pedido a los Estados miembros que manden sus propuestas la semana que viene”, ha revelado Kallas al término de la reunión informal de ministros de Exteriores de la UE en Copenhague, donde la guerra en Ucrania —y en especial las sanciones— ha ocupado buena parte de la agenda.