Vista aérea desde el mirador de Orellán, en León, donde ser observan los daños ocasionados por el fuego en el Parque de Las Médulas. EFE/Ana F. Barredo
Valladolid (EFE).- Por primera vez en más de tres semanas, Castilla y León no tiene en estos momentos incendios forestales considerados de máxima gravedad -nivel 2-, tras bajar la peligrosidad del declarado el 8 de agosto en Fasgar (León), uno de los fuegos que ha generado más problemas, con el desalojo de numerosas poblaciones, y que ha permanecido activo desde entonces.
La abundancia de vegetación en el monte, la extrema sequedad del terreno, las tormentas secas, el fuerte viento y las elevadas temperaturas, unidas a imprudencias y la acción de incendiarios y pirómanos, algunos de ellos detenidos en los últimos días, ha deparado una oleada de incendios nunca antes conocida en Castilla y León, ante la que los medios de extinción han tenido muchas dificultades para contener la voracidad de las llamas.
A continuación se detallan, día a día, algunos de los incendios más graves que han afectado a Castilla y León en el agosto más negro de la Comunidad, con hasta tres personas muertas mientras combatían las llamas:
El mes comenzó para Castilla y León con el susto aún en el cuerpo. Cerca de 4.000 ciudadanos habían sido desalojados por la peligrosidad del incendio declarado en Mombeltrán el 28 de julio, donde ardieron unas 2.000 hectáreas.







