Este es un envío de la newsletter de Kiko Llaneras, un boletín exclusivo para los suscriptores de El País, con datos y explicaciones de actualidad: apúntate para recibirlo.

Antonio Muñoz Molina armó un debate estos días con una frase que se sacó de contexto: “Si hay una salvación posible de este mundo es recuperar la idea de escasez”. Yo discrepo en general. Creo que el mundo ha mejorado y que la abundancia está bien. Pero su frase me hizo pensar en algo: vivimos en una época paradójica, donde conviven clásicos problemas de escasez (vivienda) con nuevos problemas de exceso (consumo). En el pasado solo sufríamos carestías. Nos faltaban cosas. Pero eso ha cambiado para muchos.

Tenemos suficiente comida… y ahora comemos mal o demasiado. En los países ricos la obesidad una de las principales causas de muerte, en incluso en países pobres mata más que el hambre.

Sabemos que el ejercicio es una medicina casi milagrosa, pero nos saltamos el gimnasio.

Viajar ya no es un privilegio de pocos; el peaje es la masificación.