La firma nacida en Los Ángeles en 1999, inicialmente con una filosofía DIY y desde 2014 parte del universo L’Oréal, ha logrado algo difícil en la era postviral: conectar con la Generación Z. En España, ha duplicado ventas en solo dos años y ya es la cuarta marca de maquillaje de gran consumo, rozando los cinco puntos de cuota de mercado en 2025, según datos de la compañía. Todo eso sin ecommerce propio en el país. Aunque NYX tiene una web en España (nyxcosmetics.es), las ventas se realizan exclusivamente a través de terceros: tiendas físicas como Druni, Douglas o El Corte Inglés, y plataformas digitales como Amazon, Miravia o TikTok Shop. ...

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En NYX, los productos virales no se lanzan: se desencadenan gracias al boca a boca online. El Buttermelt Blush, un colorete en crema que parece derretirse en la piel (y en el feed), no solo fue el gran lanzamiento de 2024: fue un fenómeno. “Las campañas que lo acompañaron alcanzaron tal nivel de viralidad que experimentamos varias roturas de stock debido a la altísima demanda. Con menos de un año en el mercado, hemos acumulado más de 4 millones de interacciones (engagements) y 100 millones de visualizaciones en redes sociales, consolidándose ya como el colorete número 2 del mercado”, explican desde la compañía.