La compañía que el extenista Rafa Nadal posee junto a Cantabria Labs crece de una forma rápida, pero de momento no tanto como para dar beneficios. En su primer año completo de actividad con los complementos alimenticios de la marca NDL Pro-health, los socios perdieron 1,9 millones de euros en 2024, un 120% más que en 2023, cuando lanzaron comercialmente estos productos de parafarmacia.
Así se recoge en las cuentas de Canra 2022, la empresa conjunta que Nadal y el laboratorio farmacéutico crearon para comercializar la marca NDL Pro-health. El rápido crecimiento se demuestra en los propios resultados de la compañía, que el pasado año facturó casi 764.000 euros, un 1.680% más que en 2023, ya que fue en octubre de ese ejercicio cuando había comenzado la comercialización. Los números rojos llegan básicamente por los elevados gastos de explotación, personal y aprovisionamiento, que suman 2,7 millones en desembolsos.
Pablo Pardo, director general de NDL Pro-health, explica a Cinco Días que el objetivo de la empresa no es la rentabilidad inmediata, sino construir una marca sólida y global en el sector de la salud y el deporte. “La compañía está creciendo de forma muy acelerada”, asegura, por lo que espera alcanzar el break-even (el equilibrio entre ingresos y gastos) próximamente, “una vez consolidemos la escala en los principales mercados y continuemos ampliando la gama de productos”.






