El Congreso mexicano ha sumado un episodio más a la lista de zafarranchos en los que se han visto involucrados legisladores de todas las banderas políticas. El choque de frente de este miércoles entre el senador y dirigente del PRI, Alejandro Alito Moreno y el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, que terminó a golpes y empujones, no es inédito. “¡No me ponga el dedo encima!”, dijo Noroña en la sesión de la Cámara alta del 31 de octubre de 2024. Alito intentó liarse a golpes con él durante aquel debate y en la tarde de este miércoles. En ambas ocasiones, el enojo del priista tenía el mismo motivo. La bancada del PRI había solicitado repetidamente el uso de la palabra y, tras la negativa, Moreno decidió subir a la Mesa Directiva para exigir que se le permitiera participar, igual que en esta última sesión de la Comisión Permanente, un suceso que ha ocupado los titulares nacionales e internacionales.

En este listado de episodios insólitos, el oficialismo también tiene hilo del que tirar. En noviembre de 2023, durante una toma de la Mesa Directiva, la diputada transgénero de Morena, María Clemente García, quitaba a empujones al presidente de la Cámara de Diputados, el panista Santiago Creel, durante una sesión en la que, legisladoras morenistas, exigían sanciones contra el diputado del PAN, Gabriel Quadri, por llamarlo “señor”. En esa ocasión, el mismo Noroña, entonces diputado, salió en defensa del presidente y detuvo las faltas de respeto a la máxima autoridad del Congreso mexicano. El suceso acabó en una disculpa pública de la legisladora que fue aceptada por Creel.